Capítulo 13 ♥. Reír es sano, ¿no?

-¡Me ha crecido la polla, Sam! -el grito de Liam fue tan potente que pudo oírse fuera del apartamento, lo que hizo que varias señoras, algo ancianas ya, comenzaran a susurrar entre ellas -. ¡Me ha crecido la polla! -repitió mientra bailaba.
Sam le miró de arriba a abajo y no pudo evitar preguntarse por centésima vez cómo había acabado viviendo con ese ser, nacido únicamente para meter una sola cosa por a saber cuantos agujeros. Y claro, por centésima vez no encontró respuesta e ignoró el absurdo griterío de su amigo y siguió estudiando, pronto tendría examen en la universidad. Liam insistió de nuevo y volvió a ser ignorado. Entonces comprendió que, quizá, Sam estaba concentrado, por lo que se sentó a su lado, en una silla algo vieja, y le cogió del hombro. Acercándose a él y susurrándole muy bajito le dijo: 
-Sam... me ha crecido la polla.
Sam se pellizcó el puente de la nariz, se sorbió los mocos y se mordió el labio inferior. Miró a Liam con unos ojos amenazantes, llenos de ira y odio. Luego volvió a mirar el libro, pero se sentía demasiado incómodo como para seguir estudiando. Se dio por vencido y se levantó a por una cerveza mientras cavilaba una forma efectiva de deshacerse de Liam. ''Intoxicación'', pensó, ''es una muerte muy común y con lo idiota que es... ¿se tragaría un bote de lejía?''. Sam sacudió la cabeza borrando sus absurdos pensamientos. Volvió al salón y allí estaba el espécimen conocido como Liam, sobándose continuamente los calzoncillos. Sam rió, en el fondo disfrutaba de las locuras de su amigo. La verdad, es que aquella tarde pensó en todas las barbaridades que su alocado compañero de piso podía llegar ha hacer y le gustaba.
-Sienta tu real culo en tu trono, Sammy -Liam dio un par de golpecitos en el sofá.
-No me llames Sammy, es nombre de perro.
-Ven aquí bonito, ven a que te dé una chuche -Liam se agarró del paquete y Sam puso una cara completamente repulsiva.
-No vuelvas ha hacer eso, es... ¿antinatural?
-Gay,  -quiso corregir Liam. Él y su homofobia-. Bueno, tengo algo que decirte. Algo importante.
-Déjame adivinar, ¿te ha crecido el pene?
-Polla, gracias. Semejante belleza debe llamarse por su nombre. ¿Sabes? Creo que follar tiene que ver con todo esto. Soy una máquina de dar amor, tío.
-El amor no es sexo Liam. El amor es mucho más que eso -Liam puso los ojos en blanco, iba a tener que aguantar un sermón maternal de su compañero-. El amor es regalarle a una persona tus sentimientos, tu risa, tu corazón, tu vida... Ser tiernos, hacer el desayuno todas las mañanas, acompañar a tu pareja a donde sea... ya sabes, bueno no, ¿que vas a saber tú de amar?
Y ambos se callaron completamente. Quizá Sam no debió haber dicho eso. Claro que Liam había amado. Amó en el pasado a Sarah, amó su risa, sus ojos, sus altibajos, sus pros y sus contras, demasiados tal vez, pero la amó como nunca amó a nadie. Pero, al igual que en esta frase, todas las relaciones tienen un ''pero''. A veces, ese ''pero'' simplemente queda en el aire, y otra veces -sacando a flote la relación de Sarah y Liam- es demasiado grande como para dejarlo estar.
Era un ''pero'' a cada grito, cada noche, cada día y pronto comenzaron las mentiras, cada uno con la suya. Y tango Sarah como Liam, se cansaron de hacerse daño y mentirse diciendo ''te quiero'', por lo que cada uno siguió su camino. Sam sabía de sobra que Liam la amaba más que a nada y quizá era por eso por lo que se negaba a volver a enamorarse de nadie. Siempre era tan distante y cada vez que una chica le llamaba para repetir alguna experiencia, él dejaba sonar el móvil. Era cruel, pero realmente, en los ojos de Liam, se podían ver sus verdaderos sentimientos. En esos momentos, se odiaba a sí mismo. Sam jamás le preguntó a Liam por qué no paraba de hacerlo, pero, ¿era hoy el momento?
-Lo... lo siento. No debí haber dicho semejante idiotez -se disculpó Sam-. Es solo que... bueno, Liam, ¿por qué no te enamoras de nuevo?
Silencio.
-Quiero decir...-Sam bebió de la botella de cerveza-. Sarah ya es agua pasada, y ¡mírate! Eres rubio, alto, atractivo, tienes mucha labia, gustas a las mujeres; las tienes a todas comiendo de tu... -pausa para beber. Mal momento para una pausa-. De tu MANO. ¿Sabes lo que daría yo por ser como tú? Liam, vamos.
-Ninguna es tan...
-Magnífica como Sarah y BLABLABLA, lo demás no importa. Joder, Liam, eres especialista en hincar tu... tu mejor parte de ti -Sam se sintió estúpido-. Y a ti te crece. Yo soy un caso perdido de ''escuchiminizado cacho mierda''. De verdad, ¿es que no te gusta nadie?
-Morgan es rara, dificil, eso me gusta, y con un poco de suerte Ethan podría llevarse un poco mejor conmigo y meterme como batería en el grupo.
Ethan, alguien de quien Sam había evitado hablar todo este largo período de tiempo. Aunque, la verdad, era obvio que tarde o temprano alguien diría su nombre. Ya fuese para insultarle o hablar de su maravilloso grupo de música rock, Ethan normalmente estaba en boca de todos. ¿Quizá Sam estaba celoso de él? Quizá. Dio un último sorbo a su cerveza y la dejó sobre la mesa, en un posa-vasos. Luego miró a Liam, el cual volvía a ser el mismo, tocándose los calzoncillos continuamente y Sam, pues claro, evocó los grandes momentos con su amigo y eran tantos... más de los que nadie jamás habría imaginado.

4 comentarios:

Fairytale Love

Me hizo gracia lo de - Me ha crecido la polla. Me ha gustado el capitulo, quiero otro como este, estuvo muy bien, este capitulo me ha parecido muy bueno. Me he reido con los comentarios de Sam.

Bruma Negra

Jajaja pretendía meter un poco de comedía al drama que todos estaban viviendo. Muchas gracias por ser fiel al blog. Habrá más cada fin de semana. Besazos.

María Hojas De Papel

Me encanta xDD Ay,lo de la polla,me mató jajajaja Pobre Sam D:
Está genial ^^
¡Un besito!

Bruma Negra

Jajajaja me alegra muchísimo que os guste. Besitos !

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